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Generalidades:

Al comprar un
electrodoméstico fíjese en las indicaciones de consumo de electricidad
del artefacto, y elija el de menor consumo, hoy marcados con una letra
que indica su nivel de eficiencia energética (los "A" son los más
eficientes).

Trate de evitar la electricidad
para calefacción o para calentar el agua, ya que debido principalmente
a las pérdidas que ocurren en su generación y transmisión,
esto resulta poco eficiente desde el punto de vista del buen aprovechamiento
de las energías primarias usadas para generar electricidad. Lo cual
no significa que, mirado a corto plazo, el uso de la electricidad para estos
fines no pudiese resultar conveniente en lo que a costos se refiere. Prefiera
el uso de energías renovables, y procure contar con aislamientos
adecuados para mantener el calor en su hogar por más tiempo.

Verifique si tiene corrientes
de pérdidas en su hogar. Para esto, desconecte todos los artefactos
y verifique que el disco del medidor de energía no esté girando.
En caso que hayan pérdidas, contacte un instalador autorizado
para resolver el problema.

Si deja de usar su computador
por un momento, apague el monitor, ya que en promedio el consumo de estos
es equivalente al de una ampolleta incandescente.
Equipos de Aire acondicionado:

Mantenga la habitación
cerrada mientras esté funcionando el equipo.

Desconecte o apague el
aparato al salir de la habitación.

Limpie el filtro de aire
cada 15 días. Los filtros sucios y los depósitos saturados
de polvo provocan que el motor trabaje sobrecargado y reduzca su utilidad.
Iluminación:

Apague la luz cuando
no la necesite, y todo aquello que no se esté usando en el momento.
Los cargadores de baterías para teléfonos celulares, cámaras
de video, equipos portátiles de comunicación y computación
(note book, palm, etc.), consumen energía si se encuentran conectados,
estén o no cargando. Lo mismo ocurre con los aparatos a control remoto
conectados, aun cuando estén apagados. (Siempre que vea usted una
señal luminosa en cualquier aparato, ésta indica que ahí
se está consumiendo electricidad).

Mantenga abiertas las
cortinas y persianas durante el día; la luz natural siempre es mejor.
(Si usted vive en un lugar de clima cálido, ciérrelas en el
día, pues al abrirlas entrará la luz natural, pero también
el calor y, en todo caso, el costo de la iluminación artificial es
más bajo que el de climatizar la habitación).

Pinte las paredes de
su hogar con colores claros; esto ayuda a aprovechar mejor la luz, tanto
la natural como la artificial.

Sustituya los focos
incandescentes y los halógenos por lámparas ahorradoras (fluorescentes
compactas), las cuales son más caras que las ampolletas comunes, pero
consumen solo un 20% de la energía y duran diez veces más tiempo.
Aplique esta medida en todos los espacios de su hogar donde sea posible,
especialmente en aquellos de iluminación permanente como son los
pasillos, escaleras, pórticos.

Es importante saber que
el 85% de la energía eléctrica utilizada en un foco incandescente
de tecnología antigua se convierte en calor y sólo el 15% restante en luz. Alguien ha dicho
que el foco es un calentador eléctrico, que tiene un subproducto:
la luz. En caso de no poder instalar lámparas de tecnología eficiente
en los lugares donde se requiere poca iluminación (habitaciones,
pasillos, cornisas), se recomienda usar focos (incandescentes) máximo de 25 watts.
En lámparas múltiples puede quitar uno o dos de cada tres focos
o reemplazarlos por los de 25 ó 40 watts. Recuerde también que las
ampolletas "dicroicas" son de 50 W cada una y que hoy tienen reemplazos
eficientes también.

Limpie periódicamente
focos y lámparas, pues el polvo bloquea la luz que emiten.
Refrigerador:

¿Sabía
usted que los refrigeradores pueden llegar a consumir cerca de la tercera
parte de la energía eléctrica utilizada en los hogares?

Coloque el refrigerador
en un lugar con suficiente espacio para permitir la circulación
del aire por la parte posterior (5 cm aproximadamente) y evite colocar
objetos que obstruyan una adecuada ventilación, ya que de lo contrario
el aparato trabajará más y, por tanto, habrá un mayor
consumo de electricidad.
Instálelo en donde no esté al alcance de los rayos solares,
la estufa o cocina, y otras fuentes de calor, pues cerca de ellos tiene
que trabajar más.

Revise que el refrigerador
esté nivelado, ya que si su base o el piso están desnivelados,
el empaque de la puerta sellará mal y dejará entrar aire
caliente.

Asegúrese que
la puerta cierre herméticamente y que no deje que el aire frío
se escape. Esto lo puede comprobar poniendo una hoja de papel al cerrar
la puerta; si ésta cae o se desliza fácilmente cuando usted
la jala, indica que los empaques deben cambiarse.

Verifique que la puerta
esté bien cerrada y no la deje entreabierta, pues un refrigerador
trabaja con eficiencia cuando se abre lo menos posible. Así que
tome sus decisiones antes de abrirlo y ciérrelo de inmediato para
evitar que entre el aire caliente y salga el frío.

Evite introducir alimentos
calientes dentro del aparato, permita que se enfríen a la intemperie
antes de guardarlos, pues de este modo trabajará menos su refrigerador.

Use la temperatura
correcta para conservar los alimentos. El ajuste del termostato debe estar
entre los números 2 y 3 en lugares de clima templado y entre 3
y 4 en sitios calurosos.

Mantenga los alimentos
cubiertos; así se conservan mejor y será menor el acumulamiento
de humedad en el interior del refrigerador

Descongele con regularidad
su refrigerador, si es de deshielo manual. En refrigeradores de este tipo
o semi-automáticos, revise que la cantidad de escarcha que se forma
en el congelador no sobrepase el medio centímetro. Descongélelo
antes de que esto ocurra.

Limpie periódicamente
la parte posterior del refrigerador (el condensador, especialmente). Si
la rejilla posterior del condensador está sucia, puede ocasionar
costos más altos de operación del aparato. Las rejillas
que se encuentran en la parte posterior o inferior delantera del mismo,
deberán ser revisadas y limpiadas cuando menos dos veces por año.
Mantenga principalmente estas rejillas con ventilación y sin objetos
que obstruyan la circulación de aire.

Si sale de vacaciones
por más de 15 días, desconecte el refrigerador, límpielo
y deje las puertas abiertas para que se ventile y no guarde olores desagradables
Lavado y planchado:

Al usar la máquina
lavadora o secadora de ropa, prefiera cargarla completamente (no usarla
para lavar o secar una sola prenda) y emplear programas de lavado económico.

Limpie periódicamente
los filtros de su lavadora, ya que un rendimiento óptimo garantiza
un menor consumo y un mejor funcionamiento del aparato.

Nunca seque la ropa con
la plancha y gradúe el termostato de esta de acuerdo a la tela que
va a planchar.

Junte la mayor cantidad
de ropa posible para planchar, así evitará desperdicios de
calor en el encendido y apagado de la plancha.

No deje la plancha encendida
innecesariamente. |