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Costos del racionamiento eléctrico
(Noviembre 1998)
Francisco Aguirre Leo
Para Ud. que vive entre Taltal y la Isla de Chiloé ¿ Cambia
hoy su disposición a pagar por la electricidad que consume?
¿Después
de estos cortes forzados ha cambiado su aprecio por ese Kwh que necesitó
pero que no pudo consumir? ¿Firmaría el mismo contrato eléctrico
por el que creyó obtener buenos precios descuidando calidad y seguridad?
¿Habría ahorrado electricidad voluntaria pero anticipadamente
para no sufrir cortes involuntarios?
Ciertamente Ud. hoy no piensa lo mismo que hace algunas semanas atrás.
Siempre ha sido difícil establecer los reales costos que acarrea
la restricción de suministro eléctrico pero hoy todos los
podemos estimar mejor. Generadores, distribuidores, consumidores, autoridad.
¿Hay un costo de falla eléctrica promedio para la sociedad?
¿Tiene que ver esto con las tarifas? Pues bien, la respuesta es
SI y en nuestro hoy precario sistema eléctrico SIC la energía
no servida tiene un valor promedio de 68 $/ Kwh. En el sistema del Norte
Grande SING es de $ 146 y en Argentina la cifra supera los $ 700. El valor
es usado por la CNE en el cálculo de las tarifas del respectivo
sistema y debe representar el costo en que incurrirían, en promedio,
los usuarios al no disponer de 1 Kwh de energía. Si comparamos
con la última fijación tarifaria de Octubre esta cifra debe
compararse con los 13 $/Kwh que la autoridad fija como precio básico
de la energía en el SIC.
Ahora bien, la ley señala que debe compensarse a los consumidores
en la diferencia entre el costo de falla y el precio básico, lo
que resulta en $ 55 por cada Kwh de déficit. ¿Esta cifra
es para Ud. satisfactoria como compensación al racionamiento? Cada
cual lo sabrá comparando con sus reales costos. Si bien esta cifra
correspondería aplicarse como indemnización a clientes regulados,
el propio decreto de racionamiento señala que ello aplica siempre
y cuando este año esté en el rango estadístico hidrológico
considerado para el cálculo de tarifas (no actualizado desde 1981),
lo que no sucede. Por tanto no habrá compensaciones a los pequeños
consumidores. En cuanto a los grandes industriales y mineros, solo aplican
los contratos resultantes de su capacidad de negociación.
Ahora bien, en la operación del sistema eléctrico que hace
el CDEC, se siguen criterios de minimización de costos y la seguridad
del sistema está económicamente valorada al respectivo costo
de falla que hemos mencionado. Así, mientras mayor sea éste,
se encarece el costo de operación de las empresas generadoras haciendo
indeseable fallar. Sin embargo, a mayor costo de falla, mayores resultan
también las tarifas de CNE y Ministerio de Economía, las
que sin embargo particularmente hoy no resultan de la aplicación
del antiguo modelo tarifario (1982) sino que del mercado de precios libres,
cuyo nivel es todavía alto.
Así, lo anterior significa que si la autoridad desea aumentar la
seguridad eléctrica puede hacer un sacrificio modificando su cálculo
tarifario con gratuidad política actualizando esta antigua estimación
del costo de falla (1992), oportunidad inmejorable que, sin que se evidencie
en los precios regulados, se le ha presentado cada seis meses ya desde
fines de 1997 y que seguirá presente todavía por varios
años. La última oportunidad fue Octubre reciente. La próxima
es abril de 1999.Para Ud. que vive entre Taltal y la Isla de Chiloé
¿ Cambia hoy su disposición a pagar por la electricidad
que consume? ¿Después de estos cortes forzados ha cambiado
su aprecio por ese Kwh que necesitó pero que no pudo consumir?
¿Firmaría el mismo contrato eléctrico por el que
creyó obtener buenos precios descuidando calidad y seguridad? ¿Habría
ahorrado electricidad voluntaria pero anticipadamente para no sufrir cortes
involuntarios?
Ciertamente Ud. hoy no piensa lo mismo que hace algunas semanas atrás.
Siempre ha sido difícil establecer los reales costos que acarrea
la restricción de suministro eléctrico pero hoy todos los
podemos estimar mejor. Generadores, distribuidores, consumidores, autoridad.
¿Hay un costo de falla eléctrica promedio para la sociedad?
¿Tiene que ver esto con las tarifas? Pues bien, la respuesta es
SI y en nuestro hoy precario sistema eléctrico SIC la energía
no servida tiene un valor promedio de 68 $/ Kwh. En el sistema del Norte
Grande SING es de $ 146 y en Argentina la cifra supera los $ 700. El valor
es usado por la CNE en el cálculo de las tarifas del respectivo
sistema y debe representar el costo en que incurrirían, en promedio,
los usuarios al no disponer de 1 Kwh de energía. Si comparamos
con la última fijación tarifaria de Octubre esta cifra debe
compararse con los 13 $/Kwh que la autoridad fija como precio básico
de la energía en el SIC.
Ahora bien, la ley señala que debe compensarse a los consumidores
en la diferencia entre el costo de falla y el precio básico, lo
que resulta en $ 55 por cada Kwh de déficit. ¿Esta cifra
es para Ud. satisfactoria como compensación al racionamiento? Cada
cual lo sabrá comparando con sus reales costos. Si bien esta cifra
correspondería aplicarse como indemnización a clientes regulados,
el propio decreto de racionamiento señala que ello aplica siempre
y cuando este año esté en el rango estadístico hidrológico
considerado para el cálculo de tarifas (no actualizado desde 1981),
lo que no sucede. Por tanto no habrá compensaciones a los pequeños
consumidores. En cuanto a los grandes industriales y mineros, solo aplican
los contratos resultantes de su capacidad de negociación.
Ahora bien, en la operación del sistema eléctrico que hace
el CDEC, se siguen criterios de minimización de costos y la seguridad
del sistema está económicamente valorada al respectivo costo
de falla que hemos mencionado. Así, mientras mayor sea éste,
se encarece el costo de operación de las empresas generadoras haciendo
indeseable fallar. Sin embargo, a mayor costo de falla, mayores resultan
también las tarifas de CNE y Ministerio de Economía, las
que sin embargo particularmente hoy no resultan de la aplicación
del antiguo modelo tarifario (1982) sino que del mercado de precios libres,
cuyo nivel es todavía alto.
Así, lo anterior significa que si la autoridad desea aumentar la
seguridad eléctrica puede hacer un sacrificio modificando su cálculo
tarifario con gratuidad política actualizando esta antigua estimación
del costo de falla (1992), oportunidad inmejorable que, sin que se evidencie
en los precios regulados, se le ha presentado cada seis meses ya desde
fines de 1997 y que seguirá presente todavía por varios
años. La última oportunidad fue Octubre reciente. La próxima
es abril de 1999. |